
Arcilla blanca, verde, rosa, roja, amarilla, bentonita, rhassoul. En el pasillo de cosmética y en las redes sociales todas prometen lo mismo con palabras distintas, y la sensación al final es que el color es una cuestión estética.
No lo es. Las arcillas se diferencian en su estructura mineral, y esa estructura determina cuánto absorben, cuánto pesan sobre la piel y a quién le convienen. Este artículo explica esas diferencias sin adornos, y también algo que casi nunca se dice: cuánto de lo que hace una mascarilla depende de la arcilla y cuánto depende del resto de la fórmula.
Las arcillas cosméticas son filosilicatos: minerales formados por láminas apiladas, como las hojas de un libro muy fino. Esa arquitectura en capas explica casi todo su comportamiento.
Entre lámina y lámina queda un espacio. Dependiendo del mineral, ese espacio es más o menos amplio y admite más o menos agua y más o menos iones. De ahí salen las dos propiedades que importan:
Cuanto mayor es la superficie disponible y mayor la capacidad de intercambio de iones del mineral, más marcada es su acción sobre el sebo de la superficie cutánea. Y cuanto más marcada, más fácil es pasarse.
Los nombres comerciales son muchos; las familias minerales, tres.
Es la más suave de todas y la de estructura más cerrada: sus láminas apenas admiten agua entre ellas, por lo que su capacidad de intercambio iónico es baja. Traducido: absorbe menos y por eso resulta más llevadera.
También se conoce como arcilla china o caolín, y su nombre viene de la región del sur de China donde se identificó. El caolín puro es blanco; cuando contiene óxido de hierro adquiere tonos rosados o rojizos, y de ahí salen la arcilla rosa y la arcilla roja, que no son otro mineral sino la misma caolinita con impurezas.
Encaja bien con: piel normal, seca, madura o que se irrita con facilidad; también con quien nunca ha usado una mascarilla de arcilla y quiere empezar por lo suave.
Su límite: en una piel muy grasa puede quedarse corta.
Aquí está el extremo opuesto. Las esmectitas tienen una estructura expandible: sus láminas se separan y admiten agua, lo que multiplica la superficie disponible y les da una capacidad de intercambio iónico muy superior a la de la caolinita.
La bentonita es la más conocida —una roca compuesta principalmente por montmorillonita— y es el ingrediente mayoritario en buena parte de las mascarillas del mercado. El rhassoul o ghassoul, arcilla marroquí, pertenece a la misma familia.
Encaja bien con: piel grasa, con tendencia acneica, con brillo persistente.
Su límite: precisamente por ser tan eficaz absorbiendo, tolera mal los excesos. Una esmectita usada a diario o dejada actuar de más deja la piel tirante y desprotegida, y una piel deshidratada en superficie responde produciendo más sebo. El clásico «me pongo mascarilla cada noche porque tengo mucha grasa» suele empeorar el problema.
La illita ocupa la posición intermedia: estructura no expandible como la caolinita, pero con mayor carga superficial. La arcilla verde francesa es la representante habitual, y su color no viene de ninguna planta, sino de su contenido en hierro y otros minerales.
Encaja bien con: piel mixta y piel grasa que no tolera bien una esmectita.
| Familia | Nombre comercial | Intensidad | Va bien en |
|---|---|---|---|
| Caolinita | Arcilla blanca, rosa, roja, caolín | Suave | Piel normal, seca, madura, sensible |
| Illita | Arcilla verde francesa | Media | Piel mixta, grasa moderada |
| Esmectita | Bentonita, montmorillonita, rhassoul | Alta | Piel grasa, tendencia acneica |
Aquí es donde conviene bajar el tono del marketing, porque la arcilla es un buen ingrediente y no necesita que se le inventen virtudes.
No desintoxica la piel. La palabra detox aparece en casi todos los envases y no tiene respaldo. La eliminación de tóxicos del organismo la hacen el hígado y el riñón, no una capa de mineral apoyada durante quince minutos sobre la cara. Lo que sí ocurre —y es suficiente— es que la arcilla capta sebo y residuos de la superficie.
No cierra los poros. El poro no tiene capacidad de abrirse ni cerrarse: su tamaño depende de la glándula sebácea, la genética y la edad. Lo que cambia con una mascarilla es que el poro queda menos cargado y por eso se percibe más pequeño. Lo desarrollamos en Cómo limpiar los poros en profundidad sin dañar la piel.
No es un tratamiento del acné. El acné es una enfermedad dermatológica y tiene tratamiento médico. Una mascarilla puede formar parte de la rutina de una piel con tendencia acneica y mejorar su aspecto; no sustituye a un dermatólogo cuando hay lesiones numerosas, quistes o marcas.
Este es el punto más útil del artículo y el que más ruido tiene alrededor.
Cuando compras arcilla en polvo, compras un mineral. Cuando compras una mascarilla formulada, compras un mineral más el resto de la fórmula, y con frecuencia es ese resto el que marca la diferencia: activos que aportan una función concreta, emolientes que evitan que la piel quede tirante, y un sistema conservante que impide que el producto se contamine.
Por eso comparar mascarillas por el color de la arcilla es un mal criterio. Dos mascarillas de arcilla blanca pueden comportarse de forma completamente distinta.
En el caso de la Mascarilla facial Dermilid, la base mineral son silicatos de aluminio y magnesio —la familia de las esmectitas, la de mayor capacidad de absorción—, y a partir de ahí la fórmula incorpora:
Está indicada especialmente para piel grasa y con tendencia acneica: dos o tres veces por semana en este tipo de piel, y una vez por semana en piel mixta. Se extiende de forma uniforme con las yemas de los dedos evitando ojos y mucosas, se deja actuar treinta minutos y se retira con agua tibia. Puede aplicarse también en cuello, torso y espalda. Uso externo.
Una nota de honestidad: por su base mineral y por el mentol, no es una mascarilla pensada para piel reactiva o muy sensible. Si ese es tu caso, es mejor optar por una formulación suave o consultar antes.
Si prefieres trabajar la limpieza y la exfoliación en el paso diario en lugar de en una mascarilla semanal, ahí encaja Scrub Dermilid; y para la higiene de base, Dermanet Gel Limpiador. Si no tienes claro con qué tipo de piel estás trabajando, empieza por Tipos de piel.
Cómo aplicarla sin cometer los errores habituales lo detallamos en Mascarilla de arcilla para piel grasa: cada cuánto usarla y errores frecuentes.
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Una mascarilla mejora el aspecto y la textura de la piel. No trata una enfermedad dermatológica. Acude a tu dermatólogo si aparecen lesiones inflamatorias numerosas o dolorosas, quistes o nódulos, si empiezan a quedar marcas, o si llevas meses de rutina constante sin cambios. Más contexto en Preguntas sobre el acné.
¿Qué arcilla es mejor para la piel grasa?
Las de la familia de las esmectitas —bentonita, montmorillonita, rhassoul— son las de mayor capacidad de absorción y las que mejor encajan con una piel grasa. La contrapartida es que toleran mal el exceso de frecuencia o de tiempo de aplicación.
¿Arcilla blanca o arcilla verde para la cara?
La arcilla blanca (caolinita) es la más suave y encaja con piel normal, seca, madura o que se irrita con facilidad. La verde (illita) tiene una acción intermedia y va mejor en piel mixta o grasa moderada. La elección depende del tipo de piel, no del color.
¿En qué se diferencian el caolín y la bentonita?
En su estructura mineral. El caolín es caolinita, de láminas no expandibles y baja capacidad de intercambio iónico, por lo que absorbe menos y resulta más suave. La bentonita está compuesta principalmente por montmorillonita, de láminas expandibles y mucha más superficie disponible, lo que la hace bastante más absorbente.
¿La arcilla desintoxica la piel?
No. La eliminación de tóxicos del organismo corresponde al hígado y al riñón. Lo que hace una arcilla es captar sebo y residuos de la superficie cutánea, que ya es motivo suficiente para usarla.
¿La arcilla cierra los poros?
No, porque el poro no se abre ni se cierra. Su tamaño depende de la glándula sebácea, la genética y la edad. Al quedar menos cargado de sebo y residuos, se percibe más pequeño.
¿Puedo usar arcilla si tengo la piel sensible?
Con precaución y eligiendo bien. Las arcillas de la familia de la caolinita son las más suaves. Conviene evitar las fórmulas con alcohol o mentol, reducir el tiempo de aplicación y, ante una piel reactiva, consultar antes con un profesional.
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Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario.
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